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La sonrisa asesina

17.05.2006
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Le recuerdo vagamente, apenas 2 imágenes claras de él y algo con sabor alegre que no se muy bien lo que es. Por lo visto era muy animado y en las reuniones donde nos veíamos todo el mundo lo pasaba muy bien.

Aquella mañana no se donde me encontraba, apenas tenía 6 años y supongo que ya iba al colegio. Realmente no recuerdo nada de aquel día, ni de mí, ni de mi madre cuando me llevase o recogiese del colegio, ni de mi padre que venía de trabajar al mediodía. Nada.
No recuerdo nada en especial de ese día, ni de los anteriores ni posteriores tampoco. Nada, absolutamente nada, pero de hecho ese día su luz se apagó.

Yo me enteraría años después supongo, porque tampoco recuerdo cuando fui consciente de ello. Simplemente se que un día hace muchos años me lo contaron.

Cerca de 30 años que va a hacer ya de aquella mañana. Quizás fuera una mañana soleada como las de mayo, quien sabe.
Fuera como fuese, los dos jóvenes atracadores entraron por la puerta de la empresa. Enmascarados y armados. Al no hallar el botín acosaron al personal e incluso efectuaron algún disparo de amenaza. Esto alertó a los trabajadores de la empresa de al lado que se acercaron justo cuando los atracadores huían.
Uno de estos empleados venía con un hierro, les gritó para ahuyentarles e incluso salió corriendo detrás de ellos. Uno de los asaltantes se volvió un instante y efectuó un único disparo que alcanzó al empleado en pleno corazón.

Los atracadores huyeron en un coche a toda velocidad, sin el botín, puesto que esa mañana se había hecho la recaudación y justo fue llevada al banco minutos antes del asalto.

En su alocada huida estuvieron a punto de atropellar a un niño que acababa de salir del colegio y cruzaba la calle. El coche le pasó rozando. A los pocos metros pararon el coche. Uno de los atracadores volvió el rostro, sonrió, y reanudaron la huida.

Digno de una autentica novela negra.

Salu2.

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5 comentarios leave one →
  1. 17.05.2006 21:11

    Yo trabajé en un banco donde además de topar con jefes y empleadas que aprobaban el derecho de pernada (aunque ya me encargué yo de llevar a juicio al moro del harén) también coseché la experiencia de vivir un atraco y de ser yo la que tuve que soltar toda la pasta y aguantar la pistola a un cm de mi cara. Afortunadamente, no hubo disparos, pero sí una gran sonrisa…la mía,y ahora por fin entiendo por qué… `,:-)

  2. 18.05.2006 08:00

    ¿El niño eras tú? :| Saludos.

  3. segrra permalink*
    18.05.2006 10:09

    Me alegro por esa sonrisa warmae :)

  4. segrra permalink*
    18.05.2006 10:11

    No Torcuato, ese niño no era yo.
    Mira que eres eh? ja,jaa, se me pasó por la cabeza aclararlo por si alguien hacía tu pregunta, pero finalmente no lo hice.

  5. warmae permalink
    18.05.2006 12:04

    lo del ninyo lo dude por un momento…pero volvi a leer tu escrito y asi te entendi. espero que hayas entendido la coma y el acento…pretendia que fueran cejas a los austin power! besos de colores! me voy de weekend a La France, oh la la la

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