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Trafalgar: el combate

05.11.2004
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Plan de Napoleón para invadir Inglaterra. Mandar una escuadra Franco-Española a las Indias Occidentales, y cuando los ingleses manden sus fuerzas navales allí, la escuadra debe volver inmediatamente para unirse con otros barcos del Ferrol, Rochefort y Brest, y dirigirse al Canal de la Mancha donde controlará el desembarco en Inglaterra, de 160.000 hombres en 2.000 buques de transporte.

La 1ª fase se cumple. El almirante francés Villeneuve logra salir de Toulon, donde estaba bloqueado por la escuadra de Nelson, con 12 navíos de línea. El 14 de mayo llegan a la Martinica junto con los navíos españoles Argonauta, Terrible, España y Firme. El 16 se une el San Rafael. Pero a la vuelta de las Indias Occidentales, la escuadra franco-española se encuentra con Sir Robert Calder y parte de la Flota del Canal, que estaba a la espera de la escuadra. Días antes un navío les había divisado y llevó la noticia a Inglaterra. El encuentro es a 25 leguas del cabo Finisterre, pero a pesar de la superioridad numérica, la ineficacia del Almirante Villeneuve, permite a los ingleses capturar 2 navíos españoles, Firme y San Rafael.

La escuadra se refuerza en El Ferrol con los navíos que los estaban esperando: Príncipe Asturias, Neptuno, Monarca, San Agustín, San Fulgencio, San Francisco Asís, San Juan Nepomuceno, Montañés y San Ildefonso. Villeneuve decide salir el 13 de agosto a Brest, donde tiene orden de Napoleón de ir para unirse a la escuadra que allí se encuentra, pero el 15 cambia de rumbo y toma la decisión de ir a Cádiz, teme que en el Canal de la Mancha le esté aguardando una gran fuerza de barcos enemigos. Llega a Cádiz el 20/08/1805. Napoleón monta en cólera al enterarse, levanta el campamento de las tropas que debían desembarcar en Inglaterra, y manda a Villeneuve que salga de Cádiz y se dirija a Nápoles. Pero los ingleses ya han bloqueado la salida de Cádiz.

El 28 de septiembre se une a la fuerza de bloqueo inglesa Horatio Nelson, que coge el mando de Cuthbert Collingwood. Nelson planea dividir su flota en 2 divisiones, una atravesará la línea del enemigo entre la retaguardia y el centro y se concentrará en el tercio de la retaguardia. La 2ª división cortará la línea entre el centro y la vanguardia, concentrándose en los barcos del centro, de esta forma la vanguardia del enemigo tendrá que dar un círculo para volver y auxiliar al resto de la flota. Collingwood dirigirá la división que atacará la retaguardia, y Nelson comandará el ataque por el centro, los demás capitanes tienen total libertad para causar mas daños a la escuadra franco-española. A este plan Nelson lo llamó “El Toque de Nelson”.

Mientras, en Cádiz, Villeneuve no tiene muy claro lo que ha de hacer y el 8 de octubre celebra un consejo. Pretende que la escuadra salga de Cádiz, pero Gravina le acaba convenciendo para no salir y obligar a los ingleses a sostener un estrecho bloqueo y otros 2 en Cartagena y Tolón, para los cuales tendrían que hacer grandes sacrificios, al sostener 3 escuadras en un invierno próximo.
Nelson ordena atacar todo barco de avituallamiento que se dirige a Cádiz agravando los problemas de la escuadra, que tiene dificultad de aprovisionarse al estar Andalucía recuperándose de la epidemia de fiebre amarilla. En cambio la flota de Nelson se prepara minuciosamente para el combate, diariamente hacen prácticas de tiro, y la comida es generosa para todos. Villeneuve recibe una carta del ministro francés Decrés informándole que se tiene que presentar en París y dejar su cargo a Rosilly que se encamina hacia Cádiz para relevarle.

El día 17 Villeneuve recibe información del servicio de inteligencia: 4 buques británicos salían al mediterráneo desde Gibraltar escoltando un convoy, y que otros 2 buques se hallaban en Gibraltar reaprovisionándose y sometidos a reparaciones. Al día siguiente Villeneuve, pensando que la flota de Nelson se ha debilitado con las bajas de estos barcos, se decide sacar la escuadra de Cádiz y así intentar conseguir la reconciliación con el emperador.
La escuadra sale al mar. 33 navíos frente a los 27 ingleses. En Cádiz se presiente la catástrofe y en la iglesia del Carmen es tal la cantidad de gente que acude a rezar, que se tienen que formar tandas para entrar. El tiempo permanecido en Cádiz había restado habilidad en las tripulaciones, además los navíos no estaban bien equipados. Los españoles se temen lo peor.

Durante el día 20, la escuadra se dirige al sur, hacia el estrecho de Gibraltar, alejándose del cabo de Trafalgar. La formación es de 3 columnas muy irregulares debido a la poca experiencia de las tripulaciones. A última hora de la tarde el viento sopla del oeste, lo que permite que los barcos giren y se encaminen directamente al estrecho, pero esta maniobra termina de desordenar la formación.
Al amanecer del día 21, las dos flotas se distinguen claramente. La flota inglesa se divide en 2 columnas. Entonces el General Gravina quiere obrar independientemente de la línea con la escuadra de observación que está a sus ordenes, pero Villeneuve lo desaprueba. Ordena una virada por redondo a un tiempo en toda la línea, el efecto fue hacer la vanguardia retaguardia, y la retaguardia vanguardia. La línea se había roto dejando grandes claros al enemigo. Este movimiento lo realizó Villeneuve para tener Cádiz bajo el viento en el caso de una derrota.

Mientras, en el Victory, Nelson está en cubierta observando la escuadra combinada, el cirujano del barco observa que lleva las condecoraciones cosidas a la chaqueta, siendo un blanco fácil, pero antes de poder comunicárselo a Nelson, este se vuelve para desplegar un mensaje a toda la flota. ‘Inglaterra espera que todo hombre cumplirá con su deber’, y a continuación ‘Atacad al enemigo de cerca’.
En el San Juan Nepomuceno, Churruca se dirige a su segundo al mando “Nuestra vanguardia será aislada del cuerpo principal y nuestra retaguardia se verá abrumada. La mitad de la línea estará obligada a permanecer inactiva. El almirante francés no lo entiende. Sólo ha de actuar con osadía, sólo ha de ordenar que los barcos de la vanguardia viren de nuevo a sotavento y se sitúen detrás de la escuadra de retaguardia. Eso colocaría al enemigo entre dos fuegos ¡Perdidos! ¡Perdidos! ¡Perdidos!”

El menú estaba servido. 33 navíos en línea, 5 fragatas y 2 bergantines francoespañoles batallaron contra 27 navíos de línea, 4 fragatas, 1 goleta y 1 balandra ingleses. 5.940 cuarenta cañones y 40.000 hombres entraron en combate.

Francoespañoles: 1-Neptuno, 2-Scipion, 3-Intrepide, 4-Formidable, 5-Mont-Blanc, 6-Duguay-Trouin, 7-San Srancisco de Asis, 8-Rayo, 9-San Agustin, 10-Heros, 11-Santisima Trinidad, 12-Bucentaure, 13-Redoutable, 14-San Justo, 15-Neptune, 16-San Leandro, 17-Indomptable, 18-Santa Ana, 19-Fougueux, 20-Monarca, 21-Pluton, 22-Algeciras, 23-Bahama, 24-Aigle, 25-Swiftsure, 26-Montañes, 27-Argonaute, 28-Argonauta, 29-San Ildefonso, 30-Achille, 31-Principe de Asturias, 32-Berwick, 33-San Juan Nepomuceno.

Ingleses: 1-Victory, 2-Temeraire, 3-Neptune, 4-Euryalus, 5-Leviathan, 6-Conqueror, 7-Britannia, 8-Ajax, 9-Agamemnon, 10-Orion, 11-Prince, 12-Minotaur, 13-Spartiate, 14-Royal Sovereign, 15-Belleisle, 16-Mars, 17-Tonnant, 18-Bellorophon, 19-Colossus, 20-Achille, 21-Revenge, 22-Defiance, 23-Swiftsure, 24-Polyphemus, 25-Dreadnought, 26-Thunderer, 27-Defence.

A las 11.45h el San Agustín dispara un primer cañonazo, siguiéndole otro del Monarca. El Royal Sovereing manda la columna de sotavento, que es la primera en tomar contacto con la escuadra combinada. Descubre una abertura entre el Santa Ana y el Fougueux, se introduce por ella y descarga una andanada contra ellos: “El navío Santa Ana, de 3 puentes y 112 cañones, al mando del capitán de navío Gardoqui. LLevaba a bordo al teniente general Álava. El Royal Sovereing, también de 3 puentes y 100 cañones, atravesó la línea franco española por la popa del Santa Ana y la proa del francés Fougueaux, de 74 cañones. Al pasar a la altura del español, el Royal Sovereign disparó los 50 cañones de babor, dejando la popa del español casi destrozada y en las cubiertas más de 100 bajas. El Santa Ana entonces se entabla con el Royal Sovereing. Este vira a babor y queda cerca del costado de estribor del Santa Ana, que a su vez dispara los cañones de esta banda, que destrozaron a su oponente, haciéndole escorar dos tablas del costado; ambos navíos combatieron encarnizadamente durante 2 horas y media, al cabo de los cuales el Santa Ana se rindió al ser atacado por más navíos británicos, cuando estaba completamente desmantelado, con 5 oficiales y 97 hombres muertos, y Álava, Gardoqui, 4 oficiales y 141 hombres heridos. Por su parte, el Royal Sovereign perdió los palos mayor y mesana y tuvo 5 oficiales y 42 hombres muertos, y 9 oficiales, 85 heridos, quedando de tal suerte que Collingwood tuvo que trasbordar su insignia a la fragata Euryalus.”

Mientras, el Victory se lanza contra el Bucentaure y el barco que tiene en popa, el Redoutable. Villeneuve comienza a hacer señales a la división de vanguardia para que vire y venga a reforzar el centro de la línea de batalla, pero Dumanoir no quiere hacer caso de la orden y continua rumbo norte con su división. Pero un grupo de navíos formado por el San Agustín, San Francisco, Rayo y Heros deciden abandonar a Dumanoir y dirigirse en ayuda del centro de la línea. Desde el Redoutable se intenta lanzar los garfios de sujeción por encima del Victory, para intentar el abordaje, pero el Victory es mas alto. Mientras los francotiradores del navío francés barren la cubierta del Victory. Uno de ellos consigue dar a Nelson, que gravemente herido es bajado de la cubierta.
El Victory está a punto de ser tomado, pero en su ayuda viene el Temeraire, por el costado desprotegido del Redoutable, y lanza una descarga de sus cañones que produce una carnicería en el barco francés. El Fougueux, maltrecho tras su primer encuentro con el Royal Sovereing, acude a socorrer al Redoutable. Se juntan los cuatro barcos que quedan enganchados por sus costados.
El Redoutable pierde el palo mayor y el de mesana, desaparece su castillo de popa y cinco sextas partes de su tripulación están fuera de combate; Tiene que arriar la bandera y es remolcado por el Swiftburne. El Bucentaure se queda junto al Santísima Trinidad rodeado de barcos enemigos. Mas de la mitad de su tripulación y oficiales están heridos ó muertos, Villeneuve recorre la cubierta diciendo “Entre la carnicería que me rodea, ¿No hay una bala destinada a mí?”. Poco después arría su bandera. El Santísima Trinidad se queda solo rodeado de siete navíos ingleses, pero todavía sostiene el fuego, el capitán del África envía un oficial a aceptar la rendición del navío, pero es cortésmente escoltado de vuelta a su bote y se reanudan los disparos por más de una hora, hasta que, ni para las bombas de achicar, ni para los cañones, hay hombres.

A la izquierda aparece el Bucentaure. Al fondo el Neptune es atacado por el Intrépide francés. A la derecha el Santísima Trinidad se rinde. Es un bamboleante casco gigantesco y sin mástiles. Se niega a hundirse durante casi tres días, mientras los tripulantes de los barcos británicos Ajax y Revenge tiran a los muertos por la borda y bajan todos los heridos que pueden a los botes, pero el día 24 se rompen los cables de remolque y se hunde, de las escotillas asciende un aullido espantoso, es de los desgraciados que hay en la cubierta inferior.
El San Agustín, que se había dirigido en ayuda del Santísima Trinidad, es interceptado por el Leviatán. No hay ventaja por ninguna de las partes, pero al poco llegan el Orion y Ajax en ayuda del navío ingles y juntos al cabo de una hora rinden al San Agustín.

Dumanoir, al ver la situación del centro decide por fin dirigirse en su ayuda, pero al acercarse observa que todo está perdido y que la posición de los ingleses es muy fuerte. Entonces vuelve a girar hacia el oeste para huir de la batalla, el batallón lo forman el Mont-Blanc, Duguay-Trouin, Scipion, Formidable, Neptuno y Intrepide. Estos dos últimos, desatendiendo las órdenes, no quieren abandonar la batalla sin participar en ella y se vuelven para combatir. Pero su intervención no mejora la situación de la escuadra aliada.

La columna de observación, que cubre la retaguardia de la escuadra combinada, se ve envuelta por navíos que siguen a Collingwood. El principal objeto es el apresamiento del buque insignia del general Gravina, el Príncipe de Asturias. Este tiene que luchar contra los navíos Defiance y Revenge. El San Ildefonso, que se haya delante de Gravina, vira en redondo para equilibrar la pelea, pero al notarlo los navíos ingleses Dreadnought, Poliphemus y Thunderer arriban a todo trapo sobre los españoles, teniendo el San Ildefonso que arriar la bandera después de una defensa desesperada. El Príncipe de Asturias se queda solo, el brazo de Gravina ha sido arrancado, y los palos de mesana y mayor amenazan con venirse abajo. Pero el San Justo y Neptune consiguen llegar hasta él. Gravina indica a la fragata Thémis que lo remolque y da instrucciones a los demás barcos que puedan navegar, que lo sigan hasta Cádiz.
Con 11 navíos casi destrozados pone rumbo a Cádiz. Atrás queda el San Juan Nepomuceno, desarbolado, acribillado, y muerto su comandante Cosme Damián Churruca. Una bala de cañón lo derribó, pero el se levantó diciendo “Esto no es nada, siga el fuego”, al poco tiempo muere desangrado. El San Juan Nepomuceno es apresado al no poder seguir a Gravina. Tampoco el Achilles puede seguirlos. Un incendio empieza a propagarse por la cubierta. La tripulación se tira por la borda. Al poco tiempo las llamas alcanzan la Santa Bárbara y el Achilles salta por los aires. El estruendo sobrepasa el ruido de la batalla y todo el mundo suspende momentáneamente el combate.

Nelson a muerto y Collingwood manda ahora la flota británica. Las últimas órdenes de Nelson es que la flota anclara ante el temporal que se avecina, pero Collingwood no ancla la flota. Durante casi una semana, la tempestad que azota la costa de Cádiz fue peor que el combate sucedido. El Redoutable, que es remolcado por el Swiftsure, se hunde con muchos de los heridos todavía abordo. El Bucentaure, sin mástiles, encalla en la playa cercana al puerto. Los tripulantes son británicos que conducen la presa hacia Gibraltar. Estos son acogidos con hospitalidad por los gaditanos (que diferencia con los pobres miembros de la Armada Invencible, que siglos atrás, naufragaron en las costas inglesas y fueron asesinados).
Desde Cádiz salen varios navíos para intentar recuperar a los apresados. Son: Asís, Montañés, San Justo y Rayo que salen en busca del Santa Ana; Más adelante se les une dos navíos franceses. El Santa Ana es recuperado pero debe ser remolcado a causa del mal estado del casco por la fragata Themis. El Rayo es arrastrado a la costa y allí embarranca, igual que el San Francisco, Monarca y Neptuno.

Las perdidas españolas fueron de 1.022 muertos y 1.383 heridos. Las británicas de 1.609 muertos ó heridos, y los franceses perdieron más de 3.000 hombres y más de 1.000 fueron heridos. El número total de capturados, entre franceses y españoles, sumaba unos 8.000.

Los barcos huidos bajo el mando de Dumanoir fueron interceptados el 2 de noviembre a la altura del cabo Finisterre por el capitán Strachan’s. La victoria sobre el combinado franco-español permitió a Inglaterra tener la supremacía naval en los siguientes 100 años. Napoleón no consiguió volver a tener una escuadra capaz de asegurar un desembarco en Inglaterra, y su objetivo jamás se realizaría. España no perdió su armada aquí, sólo perdió 10 navíos que quedaron contrarrestados con los 6 navíos que se capturó a Francia en el inicio de la guerra de la Independencia. Pero para poder dotar a todos los barcos que participaron en el combate se tuvieron que utilizar los fondos de amortización, un tanto sobre las fincas pertenecientes a la iglesia concedido al Rey por el Papa, 100 millones de reales en acciones, y el producto de algunas contribuciones nuevas. Además no se recibían caudales de América por el cerco inglés. Sin dinero se empezó a desguazar barcos para poder equipar a otros, e incluso para leña. En 1805 España tiene 41 navíos de guerra, en 1811 26 navíos, en 1820 17, y en 1835 sólo 3 navíos para poder asegurar las costas españolas y la de las colonias que empezaban a independizarse.

En el encuentro se distinguieron por parte española Gravina, mortalmente herido en el Príncipe de Asturias; Álava, herido en el Santa Ana; Hidalgo de Cisneros, herido en el Santísima Trinidad; Alsedo, muerto en el Montañés; Alcalá Galiano, muerto en el Bahama; Churruca, muerto en el San Juan Nepomuceno; Cayetano Valdés, en el Neptuno, y Escaño, como mayor general de la escuadra.
El cementerio donde están enterrados los cuerpos de los ingleses muertos en Trafalgar, se encuentra en Gibraltar.

Se baraja hacer una peli del tema para el aniversario del 2005……

Salu2.

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