Como la lluvia
Los sueños vienen y van, como la lluvia. Los sueños caen como lágrimas y se estrellan en el suelo de la vida, son pisoteados por los pies de la gente.Hace frío. El frío rompe las ventanillas eléctricas y el viento entra, loco, mojando de sueños la tapicería.El cielo está gris, me estoy mojando, me gusta sentir los sueños cayendo en mi cara.Parejas de luces blancas y rojas vienen y van, como los sueños, como la lluvia.Por favor, no piséis mis sueños…
Un sueño
El destino une a dos personas que ni siquiera se conocen. Miran alrededor por si alguien llora su ausencia, y gritan en silencio sus horas tristes.
Noche cerrada, luces que van y vienen, sueños que quieren venir, pero no se dejan soñar.
El pasado es la vida, nuestra vida. ¿Por qué intentamos olvidarlo?
Sueños desnudos
Los sueños se retrasan, se pierden en el olvido más profundo. Duermen desnudos, sin alma, arropados con el calor de un beso.
Hacia ti
Vuelo hacia ti, hacia tus labios.
Vuelo hacia ti, para llorar de alegría al ver esos ojos que alumbram mi vida.
Sólo espero que al llegar, tu sonrisa bese mis labios.
Entonces, sólo entonces, el viaje habrá merecido la pena.
Caja de música
Una caja de música suena entre sueños,
con una bailarina girando y girando.
En silencio escuchamos la canción del dolor,
sin saber que es la canción del adios.
Una caja de música suena entre sueños,
con una bailarina girando y girando,
cada vez más lenta, cada vez más dormida,
cada vez más muerta.
Tardes vacías
Tardes vacías sin tu compañía,
soñando en tu ausencia, buscando tus ojos,
mientras la música grita
el amanecer de los corazones rotos.
Dibujos de Lunanlafrente

Dibujos en una hoguera de sueños,
transitan desnudos en la noche,
viven escondidos, insomnes,
ardiendo en el corazón de lunanlafrente.
Infinito
Sus ojos miran al cielo, hacia el infinito, hacia un mundo de tempestades y dioses, donde ningún ser vivo fue capaz de llegar jamás. Unos ojos cristalinos, que observan el vacío pasar de largo, ni un parpadeo, ni un guiño, ni un latido, sumidos en la más inmensa oscuridad. Ya se apagó el brillo de dos soles negros, ya se apagó. Sus ojos miran al cielo, hacia el infinito, sin mirar lo que están mirando. Miran cómo se aleja su alma, y entre sus brazos, la muerte.
Universo
Un universo que vuela en silencio entre ángeles,
noches que alumbran con rayos de sol unos ojos
que suplican a oscuras el grito de dos estrellas errantes.
Lamentos
En el inframundo. Ahí es donde estamos y donde moriremos. Somos la escoria de la sociedad. Veintinueve años para darme cuenta de ello. No sé si me da pena o rabia saberlo, no sé si llorar por haberlo sabido tan pronto, o reír por haberme dado cuenta ahora. No sé si habría sido mejor saberlo antes de morir, cuando ya no queda tiempo de lamentos.