Blas futbolista y yo
En fechas de Navidad ó Reyes, no recuerdo, pasé por el supermercado Alcampo con mis padres para hacer unas compras habituales, fruta sobre todo. Total que avanzábamos por el pasillo central tras comprar la fruta para echar un vistazo y largarnos. En esto que llegamos a donde las plantas y nos disgregamos. Mi madre se va a ver las plantitas, mi padre se mete en la zona de bricolaje y yo me quedo en medio con cara de circunstancias, pues no sabía donde dirigirme.
Afortunadamente rápidamente se me alegró la vista. A mi derecha sobre unas cajas de muñecas se encontraba dentro de una caja sin tapas delantera y trasera, un muñeco Blas futbolista, (parecido al del enlace) con su pantalón corto y su camiseta de rayas verticales negras y blancas y un balón pegado al pie derecho. Si, Blas de Epi y Blas.
Que chulo me dije. Me acerqué y lo cogí. La caja indicaba que lanzaba canticos futbolistas, etc. Bah, seguro que está sin pilas y no funciona. Al agarrarle de la mano y hacer una pequeña presión empieza a gritar Oeeeeee oeee oeee oee oeee!!, Oeeeeee oeee oeee oee oeee!!, ja,jaaaa, ¡¡que bueno!!
Al apretarle el pecho lanza su pierna derecha, la que tenía el balón pegado al pie, hacia delante y grita Gooooooooooooooooooooooooool!!!! ja,ja,jaaa, me estaba partiendo de risa, era buenísimo.
Total que empiezo a compaginar los toques, Oeee oeee oeee!! Gooooooooool!!! oeee oeee oeee!! Gooooooool!!!! Gooooooooool!!!! Goooooooooool!!! Oeee oeee oeeee oeeeee oeee oeeeee!!! ja,jaaaaa, que risa, estaban a punto de caérseme las lágrimas, ja,jaaaaa. Además también decía alguna frase que ahora no me acuerdo.
Me doy la vuelta y veo a mi padre al otro lado del pasillo que me ve con el Blas en la
mano. Me hace un gesto como diciendo que narices hago. Le muestro el Blas y aprieto
a los botones, ooeeee oeee oeee!!! Gooooooool!!! y le digo, mira mira como mola. Me hace otro gesto como diciendo tu estas fatal de la cabeza chaval.
Al instante salgo de mi trance infantil y veo que están delante de mi un niño y una niña
los dos juntos mirándome fijamente sin decir nada totalmente estupefactos. Ante la posibilidad de estar dando el cante, que va a ser que si, miro a mi alrededor a ver si alguien más se ha percatado del espectáculo y disimuladamente dejo el Blas donde estaba y me voy como el que no quiere la cosa, tarari tari tari riro riro…..
Ja,ja,jaaaaaaa, ¡¡fantástico!!, me lo pasé como un enano, ja,jaaa
Salu2.
Nunca hay que perder el niño que uno lleva dentro :).
Hola, pues por mi parte estas navidades me autoregalé un jueguecillo que me hizo volver atrás varios años. Se trata de unos bloques de madera al estilo de ladrillos que construyen una torre y que uno a uno y por turnos hay que quitar de un piso inferior y colocarlo en el superior. Pierde quien tira la torre.
Me tiré a él como un loco en cuanto lo vi en un chiringuito de cosas hechas a mano en madera.
Después de mí, al menos sé de dos colegas que ya lo tienen en casa…
Bendita juventud, jejejeje