Un día cualquiera en Vulcano
Fangoria
Alaska siempre me ha fascinado. Hará unos 25 años que empecé a seguir su trayectoria musical y todos sus proyectos me han gustado.
Fiel a su estilo, como dice en cierta letra:
Mi destino es el que yo decido
el que yo elijo para mi
A quien le importa lo que yo haga?
A quien le importa lo que yo diga?
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiare
En su último proyecto sigue junto a su inseparable Nacho Canut, porque él ya estaba allá por el 78 con Alaska formando parte de Kaka De Luxe, un grupo de tendencia punk. Luego vinieron Alaska y los Pegamoides, en el 82 Alaska y Dinarama y en 1989 Fangoria, apostando más por la electrónica.
Muchos fans de Alaska Y Dinarama no entendían el abandono de su parte más pop, pero el grupo seguía su camino y ahora, 15 años después, parece que no estaban equivocados.
Publicado en el 2003, el disco llamado como el título de este post, recopila las versiones 1.0, 2.0 y 3.0 de este mismo título, en una época experimental.
Todo provenía de Vulcano, su propio estudio de grabación situado en un garaje. Una media de 12 horas diarias allí metidos, junto con Big Toxic, Danny Hyde, ordenadores, samplers, secuenciadores, sintetizadores…, daban para mucho. Se propusieron ir sacando ese material. El “1.0″ en 1992, el “2.0″ en 1993 y el “3.0″ en 1995.
Una época muy creativa en la que no sólo descubrían máquinas nuevas si no que aprendían a utilizarlas sobre la marcha. No eran muy entendidos por las discográficas, los medios de comunicación, ni por sus fans arrastrados desde sus épocas pasadas. Eran mínimos los fans fatales aún fieles. Es comprensible, el grupo a veces entraba en experimentos abstractos, incluso abandonando la voz, aunque siempre les quedaba algo de su canción pop.
Como ellos dicen “Hace 10 años éramos marcianos en un planeta deconocido”. A pesar de su empeño estaban en su camino solos. Los grupos que hacían música electrónica renegaban del pop, de las melodías, de las letras, les resultaban unos perdidos ochenteros. Para ponerlo aún más difícil seguían usando las guitarras distorsionadas propias del Glam y del Heavy Metal de peor factura. Pero ellos seguían a lo suyo. Organizaban una noche semanal en la sala Morocco, Expandelia, con conciertos de los grupos electrónicos del momento, desde Big Toxic a Family, pasando por Madelman o Space Cream (?), con escasa asistencia de público.
Después de 4 años tocando en Madrid únicamente en la fiesta de Halloween o en las reuniones del Club Fan Fatal, salieron a tocar en Barcelona, en el Sónar de 1995 y no cayeron nada mal.
Este recopilatorio de Vulcano también recoge quizás los años más difíciles por los que han pasado, aunque al mismo tiempo también felices y enriquecedores. Salieron de la oscuridad con una gran seguridad en sí mismos, porque sabían que podían sobrevivir en cualquier circunstancia. Todo es cuestión de ciclos, puede venir tanto un éxito como un fracaso.
Aquí he querido recoger sus propias andanzas en Vulcano.
“Notaré el cambio al morir, pero el miedo no me hará sufrir”
Salu2.
A mi nunca me han gustado Alaska y demás. Supongo que, efectivamente, han sido unos incomprendidos.
Hay que salirse del camino para comprenderse a sí mismo aunque nadie te comprenda. hace un año me cucé españa en una noche yo sola con mi coche. paré en madrid y me compre una botella de agua lanjarón, cuando llegué a santander estaba vacía y justo cuando iba a tirarla me di cuenta de que en la pegatina había un rebaño de ovejas muy monas y una frase del británico graham bell (el famoso inventor del teléfono), decía “nunca vayas por el camino trazado porque conduce a donde otros han ido ya”. me quedé con la pegatina y reciclé la botella. luego me subí a un barco y me perdí al llegar a inglaterra…
chevere pero ma alegres y mas ganas al cantar no parece mucho buenoespero q bean bien la prox semana dare mi comoentario bey a y me gusta su cancionnn jeje beyy